A modo de reflexiòn:

El presente trabajo tiene como finalidad llegar a todos los docentes, padres y madres que han fijado dentro de sus prioridades la atención efectiva de niños con síndrome de down.

A lo largo de nuestro trabajo, visitas a centros educativos, jornadas de reflexión y reuniones formales e informales, hemos observado como ingresan a la educación formal común los niños y niñas con síndrome de down; considerándolo a ello un ejemplo notorio de inclusión.

Asegurarnos la permanencia o no de estos niños depende del abordaje que todos los implicados en el proceso educativo podemos hacer y de tener en cuenta un aspecto muy importante: A) la inclusión e integración es posible; si se brindan los apoyos necesarios.

La idea es diseñar una modalidad interactiva de comunicación, la que se inicia a partir de este primer artículo que consiste en dar un marco teórico y un conjunto de estrategias posibles en el trabajo con los niños con síndrome de down para trabajar en nuestras aulas teniendo en cuenta las características de este tipo de niños/as y particularmente el proceso de lectura y escritura como herramienta educativa
Esperamos resulten provechosas y queda abierto el intercambio.
INTRODUCCIÓN

En esta sección no pretendemos exponer con detalle un programa completo de atención temprana, sino destacar y abordar aquellos aspectos que se relacionan de un modo más directo con las capacidades y destrezas que los niños deben desarrollar o adquirir antes de iniciar el método de lectura y escritura que presentamos en la temàtica. Por tanto, no vamos a describir todo lo que el niño de 2 a 4 años debe aprender, conocer, ejecutar, sino aquella parte del programa que tiene una mayor relación con la lectura y escritura, y que si el alumno lo ha trabajado bien, le facilitará un progreso rápido. Aunque hablamos de niños de 2 a 4 años, señalamos estas edades de modo orientativo, ya que muy bien puede ampliarse el abanico desde el año y medio hasta los cinco años.

Las grandes diferencias interindividuales de los niños, que ya hemos destacado repetidas veces, así como los distintos modelos educativos y ambientales, producen resultados diferentes. Más aún, en la actualidad y como consecuencia de los diferentes modelos educativos y ambientes, todavía es frecuente encontrar adolescentes, jóvenes y adultos con síndrome de Down que no han aprendido a leer y a escribir, aunque lo hayan deseado y tengan capacidad para ello. Para enseñarles será preciso comprobar que tienen una preparación mínima. Si no es así, será necesario trabajar en ello. El programa deberá adaptarse a sus intereses y necesidades respetando la edad que tengan, su madurez y su motivación. La ventaja de estos muchachos y adultos es que desde el comienzo del programa podrán simultanear tanto la lectura y escritura, como la lectura global y silábica porque su madurez perceptiva y manipulativa se lo permiten. Todavía no disponemos de datos suficientes con los que podamos hacer un pronóstico sobre el nivel lector al que pueden llegar estos jóvenes. Tal vez no logren alcanzar niveles semejantes a los de los niños que inician los programas en edades tempranas. A pesar de ello vale la pena trabajar para que adquieran una lectura de carácter funcional y darles la oportunidad de avanzar y de progresar cuanto puedan. Creemos que un programa bien adaptado a sus necesidades e intereses hará milagros. Algunas experiencias, cada vez más frecuentes, nos dan pie para hacer esta afirmación: hay adultos con síndrome de Down que han aprendido a leer después de cumplir los 20 años. El número de ellos se incrementa cada año.


Equipo de Atención a la diversidad “Tendiendo Puentes” de Inspección Departamental de Canelones Oeste

Material Seleccionado y Recopilado por:

Mtra. Rosario Risso. Esp. Dificultades de Ap y Disc. Intelectuales.

Mtro . Enrique Silva. D/T. Ed. Inicial. Cap. en Disc.Intelectuales y Disc. Múltiples.

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